Características básicas que han de ponderarse ante una cerveza: apariencia, aroma, sabor y final que deja la cerveza:
Apariencia:
Se toman en cuenta el color, la claridad, la carbonación (gas), espuma en el tope y su duración.
Aroma:
El aroma de la cerveza vendrá generalmente de la malta y el lúpulo. De la malta obtendremos un aroma dulce, a veces acaramelado, y dependerá de cuan tostada esté. Mientras más tostada podremos encontrar aromas a chocolate, café y hasta nueces. Por su parte, el aroma del lúpulo dependerá del tipo de cerveza que se esté preparando y a su vez del tipo de lúpulo que se utilice. El aroma proveniente del lúpulo puede variar ampliamente, pudiendo tener características de cítricos, pino, frutal, floral, etc.
Sabor:
Lo primero que podemos tomar en cuenta es el cuerpo. Si sentimos la cerveza pesada como crema o si esta parece más liviana, cercana al agua, diremos que tiene más o menos cuerpo, respectivamente. Luego nos dedicamos a descifrar que son esos sabores que sentimos. Puede sentirse el dulzor, quizás sólo azúcar o ya parecido al pan fresco proveniente de la malta. O quizás aparece el amargor del lúpulo, leve al principio, fuerte al final, o puede que imperceptible. Puede ser un poco ácido, o también pueden aparecer sabores no deseados. Sin embargo, ya que casi todas las cervezas conjugan los mismos ingredientes, será la receta y su balance entre los distintos ingredientes los que hagan finalmente a la cerveza única dentro de las demás.
Final:
En este momento se puede hacer un balance general de la cerveza. Se toman en cuenta el aroma, el sabor y la unión de ellos en el final, pudiendo decidir si realmente nos gustó y tenemos ganas de tomar otra.
Fuente: www.buenacerveza.cl
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario